ADVERTENCIA: como todo componente mecánico, una
bicicleta con asistencia eléctrica sufre tensiones elevadas
y se desgasta. Los diversos materiales y componentes
pueden reaccionar de forma diferente al desgaste o
deterioro. Si se ha superado la vida útil prevista para un
componente, este puede romperse repentinamente, en tal
caso, el ciclista corre el riesgo de lesionarse. Las fisuras,
rasguños y decoloraciones en áreas que están sometidas
a tensiones altas indican que el componente ha superado
su vida útil y debería sustituirse.
Recomendación: Un uso completamente seguro
Antes de usar la bicicleta con asistencia eléctrica, asegúrese de que
esté en buen estado de funcionamiento. En particular, compruebe los
puntos siguientes:
• La posición debe ser cómoda
• Las tuercas, los tornillos, las palancas de sujeción y el apriete
de los componentes
• Los frenos están en estado de funcionamiento
• La dirección del manillar es correcta, sin demasiado juego, y el
manillar está correctamente fijado a la potencia
• Las ruedas no están bloqueadas y los rodamientos están
ajustados correctamente
• Las ruedas están correctamente ajustadas y fijadas al
cuadro/horquilla
• Los neumáticos están en buen estado y su presión es correcta
• El estado de las llantas
• Los pedales están firmemente fijos al pedalier
• El funcionamiento de la transmisión
• Los reflectores están en su posición correcta.
RECOMENDACIÓN: cada 6 meses, un profesional debe
hacer una revisión de la bicicleta con asistencia eléctrica
para asegurarle un buen estado de funcionamiento y
seguridad de uso. Es responsabilidad del usuario
asegurarse de que todos los componentes estén en buen
estado de funcionamiento antes de usar el producto.